Dirty chai de olla: receta casera con piloncillo
El dirty chai es un chai latte con un shot de espresso. Al mío le puse lo que hace rico al café de olla: piloncillo, canela de Ceylán y jarrito de barro. Queda especiado, con cuerpo y con ese dulce de melaza que el azúcar blanca no da.
6 min · 1 taza · Fácil
Ingredientes
- 2 g de Chai de Especias Nuestra Raíz (1 cucharadita rasa)
- 30 ml de agua caliente, a 85–90 °C
- 1 cucharadita de piloncillo rallado (o al gusto)
- 1 shot de espresso (30 ml) o 60 ml de café de olla muy cargado
- 180 ml de leche (la que más te guste; con avena queda muy cremoso)
- Canela de Ceylán en polvo para decorar
Preparación
- Haz la pasta. En tu taza o jarrito, mezcla el Chai con los 30 ml de agua caliente hasta que no queden grumos.
- Endulza. Agrega el piloncillo a la pasta caliente y mezcla hasta que se disuelva.
- Suma el café. Vierte el espresso o el café de olla sobre la pasta.
- Espuma la leche. Caliéntala a 60–65 °C, sin que hierva, y espúmala moviendo el espumador en zigzag.
- Sirve. Vierte la leche despacio, inclinando la taza, y termina con canela encima.
Versión fría
Haz la pasta en caliente con el piloncillo, agrega el café y deja enfriar 2 minutos. Llena un vaso con hielo, agrega la leche fría y vierte la mezcla encima.
TIPS
Nunca eches el polvo directo a la leche: se hacen grumos que ya no se deshacen. Primero la pasta, siempre.
El piloncillo le va mejor que el azúcar porque su melaza resalta la canela y el cardamomo. Evita la stevia: con el jengibre se siente amarga.
Acompáñalo con una concha o pan de muerto. Y si lo haces, etiquétanos en Instagram en @nuestraraiz, que me encanta ver cómo les queda.